Calidad de vida y discapacidad en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo


INTRODUCCIÓN
El trastorno obsesivo-compulsivo es el cuarto trastorno
psiquiátrico entre los más frecuentes, produciéndose en el
2-3% de la población estadounidense [14]. Además, es
una enfermedad crónica e incapacitante que repercute
negativamente en la función académica, ocupacional,
social y familiar de los pacientes [11, 12, 17]. Este efecto
se traslada a sus familias y amigos, y a la sociedad [12].
En efecto, el TOC ocupa el décimo lugar entre las diez
causas principales de discapacidad del Banco Mundial y la
OMS y, en el caso de las mujeres de 15-44 años, ocupa la
quinta posición [22]. A pesar de esta situación, apenas se
han comunicado, que sepamos, datos sobre la calidad de
vida y la discapacidad en los pacientes con TOC.
La calidad de vida relacionada con la salud es un constructo
multidimensional que refleja el bienestar físico y
mental global de un individuo [19]. Una definición más
detallada es la de Wenger y Furberg: “los atributos valorados
por los pacientes, incluidos: su comodidad o sentido
de bienestar resultante; la medida en que pueden mantener
una función física, emocional e intelectual
razonable, y el grado en que conservan su capacidad para
participar en actividades valoradas dentro de la familia,
en el lugar de trabajo y en la comunidad” [21]. Este concepto
es especialmente pertinente en el campo de los tras-
Calidad de vida y discapacidad en pacientes con
trastorno obsesivo-compulsivo
J. Bobes1, M. P. González1, M. T. Bascarán1, C. Arango2, P. A. Sáiz1 y M. Bousoño1
1Departamento de Psiquiatría, Universidad de Oviedo, Julián Clavería, 6, 33006 Oviedo, España; 2Hospital
Gregorio Marañón, Madrid, España
Resumen – El propósito de este estudio es describir la situación de los pacientes con trastorno obsesivocompulsivo
(TOC) españoles y compararla con la de la población general y otros grupos de pacientes.
Métodos. Se evaluó a 36 pacientes con TOC en tratamiento de mantenimiento utilizando la Y-BOCS, el
SF-36 y la DAS-S. Sus puntuaciones en el SF-36 se compararon con normas españolas y con las obtenidas
de pacientes con TOC estadounidenses, pacientes ambulatorios esquizofrénicos, pacientes ambulatorios
deprimidos, heroinómanos, pacientes en hemodiálisis y receptores de trasplante de riñón.
Resultados. El 61% de los pacientes tenía síntomas graves o sumamente graves. Su calidad de vida era
peor cuando se comparaba con las normas españolas en todas las áreas del SF-36, pero especialmente
con respecto a la salud mental. A diferencia de los pacientes con TOC estadounidenses, el funcionamiento
social está más deteriorado en los pacientes con TOC españoles. Los pacientes con TOC comunicaron
la misma calidad de vida que los esquizofrénicos en las áreas de salud mental, pero mejor en las
áreas de salud física. Comparado con los heroinómanos y los pacientes deprimidos, su calidad de vida
era peor. En las escalas de salud mental, los pacientes con TOC puntuaron peor que los somáticos.
Conclusiones. Se mostró que el TOC en la población española se asociaba con una calidad de vida peor
que para cualquier otro grupo de pacientes (incluidos los grupos con afecciones físicas), excepto los
esquizofrénicos.
discapacidad / trastorno obsesivo-compulsivo / calidad de vida / SF-36
ARTÍCULO ORIGINAL
436 Eur Psychiatry Ed. Esp. (2001); 8: 436-442
Bobes J, González MP, Bascarán MT, Arango C, Sáiz PA, Bousoño M. Quality of life and disability in patients with obsessive-compulsive
disorder. Eur Psychiatry 2001; 16: 239-245.
Calidad de vida y discapacidad en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo 437
tornos crónicos, ya que éstos tienen a menudo un efecto
negativo en la calidad de vida relacionada con la salud.
En el caso del TOC, los pocos estudios que existen indican
que estos pacientes tienen una calidad de vida mala.
Intentamos describir aquí cómo afecta el TOC a la calidad
de vida relacionada con la salud y la actividad global
de los pacientes, y comparar su calidad de vida con normas
para la población española general y para los pacientes
con otros trastornos psiquiátricos y físicos. Nuestras
hipótesis son que: 1) la calidad de vida relacionada con la
salud en los pacientes con TOC está deteriorada, especialmente
en las áreas de salud mental, y 2) este deterioro
es equivalente al que muestran los pacientes esquizofrénicos
y mayor que el de los pacientes deprimidos.
MÉTODOS
Pacientes
Pacientes obsesivo-compulsivos
Se incluyeron en el estudio 36 pacientes ambulatorios
consecutivos que cumplían los criterios de la CIE-10
para TOC. Los pacientes estaban en tratamiento de mantenimiento
con diferentes medicaciones serotoninérgicas.
Después de recibir una explicación completa del estudio,
cada paciente dio consentimiento oral para participar.
Un entrevistador clínico experimentado administró un
protocolo “ad hoc” para recoger información demográfica
(es decir, la edad, el género, el estado civil, el nivel
educativo y la comorbilidad somática). Para cuantificar
la gravedad de los síntomas obsesivo-compulsivos de los
pacientes, empleamos la Escala de Obsesión Compulsión
de Yale-Brown (Y-BOCS) [9]. Utilizamos el Inventario
Breve de Evaluación de la Discapacidad de la Organización
Mundial de la Salud (WHO DAS-S) para evaluar el
nivel de discapacidad [13]. El Cuestionario Breve de
Salud de 36 elementos MOS (SF-36) [20] se usó para
evaluar su calidad de vida relacionada con la salud.
Población normativa española
Se obtuvieron normas para la población española en
un estudio transversal de una muestra aleatoria estratificada
en etapas múltiples de individuos no institucionalizados
que residían en España [2]. La muestra final
incluía 9.151 individuos (de 18 años o más) con una
edad media de 45,2 años; el 48,2% eran varones. Se realizaron
entrevistas personales domiciliarias, que incluían
el SD-36. Para la mayoría de las áreas del SF-36, la calidad
de vida relacionada con la salud era mejor entre los
hombres y entre los grupos más jóvenes (P < 0,01).
Pacientes obsesivo-compulsivos estadounidenses
Se utilizaron en el análisis los datos sobre la calidad
de vida de 60 pacientes estadounidenses con TOC [15].
La edad media de esta muestra era 40,1 (10,6) años, y el
57% de ella eran varones; la puntuación media total de la
Y-BOCS en la línea de base era 26,8 (4,2).
Pacientes ambulatorios esquizofrénicos
La muestra la componían 362 pacientes ambulatorios
esquizofrénicos no agudos (criterios de la CIE-10) que participaron
en un estudio español multicéntrico sobre la calidad
de vida en la esquizofrenia en tratamiento de mantenimiento
con risperidona [4]. Se incluyó a los pacientes en el
estudio cuando, después de estar en tratamiento de mantenimiento
con diferentes antipsicóticos, sus psiquiatras optaron
por cambiarlos a monoterapia con risperidona. Esta
decisión se tomó basándose en la intolerancia o la falta de
eficacia del tratamiento anterior. La calidad de vida se evaluó
en la línea de base y a los 2, 4 y 8 meses utilizando el
SF-36. La edad media era 34,3 (10,6) años, el 72% eran
varones y la puntuación total media en la BPRS (puntuación
de 0-4) en la línea de base era 23,8. En este análisis,
se incluyeron los datos del SF-36 en la línea de base.
Pacientes ambulatorios deprimidos
En este análisis, se utilizaron los datos sobre calidad de
vida de 729 pacientes deprimidos (criterios de la CIE-10)
incluidos en un estudio multicéntrico español sobre depresión
y venlafaxina [3]. La edad media era 47,3 (13,4)
años; el 28% eran varones. Para el presente análisis, decidimos
emplear los datos de calidad de vida (SF-36) en el
mes 6, ya que en ese momento los pacientes se encontraban
estabilizados clínicamente y, por tanto, su estado clínico
era más similar al de los pacientes con TOC y los
pacientes esquizofrénicos incluidos en el estudio.
Heroinómanos
En el presente estudio, se emplearon los datos de calidad
de vida para heroinómanos (criterios de la CIE-10)
438 J. Bobes, et al
que habían permanecido 4 años en un programa de mantenimiento
de metadona (PMM) en Asturias (norte de
España) [6]. De los 132 pacientes que iniciaron el tratamiento
en ese PMM, 49 permanecían después de 4 años.
Su edad media era 32,6 (4,8) años; el 89,8% eran varones.
La calidad de vida se evaluó utilizando el SF-36.
Pacientes con insuficiencia renal en estadio final
Esta muestra incluía a todos los pacientes con insuficiencia
renal en estadio final que estaban en terapia de
sustitución renal (hemodiálisis o receptores de trasplante
de riñón con un injerto en funcionamiento) en Asturias
en 1996. Se evaluó a un total de 170 pacientes en hemodiálisis
y 210 pacientes con un injerto en funcionamiento
utilizando el SF-36 [16]. Las edades medias eran 63,7
(13,04) años (pacientes de hemodiálisis) y 49,7 (12,2)
años (pacientes trasplantados). El porcentaje de varones
era 51,2% y 66,7%, respectivamente.
Evaluación
Medidas de calidad de vida relacionada con la salud
Como no existe un instrumento específico para evaluar
la calidad de vida en los pacientes con TOC, decidimos
emplear el SF-36, un instrumento genérico, que nos
permitió comparar la calidad de vida relacionada con la
salud de nuestros pacientes con la de la población general
española y con la de otros pacientes con trastornos
físicos y mentales crónicos.
El SF-36 es uno de los instrumentos de calidad de vida
relacionada con la salud más utilizados. Es un cuestionario
breve con 36 elementos en ocho escalas de múltiples
elementos: funcionamiento físico, limitaciones físicas de
rol, dolor corporal, salud general, vitalidad, actividad
social, limitaciones emocionales de rol y salud mental, y
dos medidas globales: salud física y salud mental. Las
escalas de funcionamiento físico, limitaciones físicas de
rol y dolor corporal contribuyen más a la puntuación de la
medida global de salud física, mientras que las escalas de
salud mental, limitaciones emocionales de rol y funcionamiento
social contribuyen más a la medida de salud mental.
Las puntuaciones brutas en las ocho escalas del SF-36
van de 0 (peor estado de salud posible medido por el
cuestionario) a 100 (mejor estado de salud posible). Por
contraste, las medidas globales se puntúan utilizando
métodos basados en normas. Tienen una media de 50 y
una desviación típica de 10 en la población española
general, de manera que las puntuaciones por encima o por
debajo de 50 están por encima o por debajo de la media
en la población española general. La versión española ha
demostrado buenas propiedades psicométricas [1].
Medidas de la discapacidad
La WHO DAS-S es una entrevista semiestructurada
desarrollada para evaluar y estimar las consecuencias de
los trastornos mentales en la vida del paciente. Registra
la evaluación del profesional clínico de las discapacidades
en las cuatro áreas siguientes: mantenimiento del
cuidado personal, ejecución de tareas habituales en la
ocupación de uno, actividad en relación con la familia y
los miembros de la casa y actividad en un contexto social
más amplio. Cada área se evalúa en una escala de seis
puntos donde 0 = ausencia de discapacidad en todo
momento y 5 = el paciente está gravemente discapacitado
todo el tiempo. En la evaluación de la discapacidad
en cada área, el profesional clínico tiene que tener en
cuenta tanto la gravedad de la deficiencia como su duración,
y comparar el funcionamiento del paciente con el
considerado normal para una persona del mismo sexo,
edad y antecedentes socioculturales.
Análisis de datos
Se hicieron comparaciones demográficas utilizando la
prueba de la t de Student y la prueba de la Z. Las comparaciones
de la calidad de vida se hicieron utilizando la
prueba de la t de Student. Se utilizaron valores de la P
bilaterales para todos los análisis, y los valores de la P <
0,05 se consideraron estadísticamente significativos.
Tabla I. Características demográficas (edad y género) a través
de las muestras incluidas en el análisis de la calidad de vida
relacionada con la salud.
Edad Género (%
media de varones)
Pacientes con TOC 34,08 55,6
Población normativa española 45,2b 48,2
Pacientes con TOC estadounidenses 40,1b 57
Pacientes ambulatorios esquizofrénicos 34,3 72a
Pacientes ambulatorios deprimidos 47,3d 28,3c
Heroinómanos 32,6 89,8c
Pacientes en hemodiálisis 63,7d 51,2
Pacientes con trasplante de riñón 49,7d 66,7
Diferencias estadísticamente significativas (prueba de la t de
Student y prueba de la Z) comparado con los pacientes con
TOC: a: P < 0,05; b: P < 0,01; c: P < 0,0005; d: P = 0,0000.
Calidad de vida y discapacidad en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo 439
RESULTADOS
Características demográficas y clínicas
La edad media de los pacientes con TOC era 34,08
(11,4) años (amplitud 13-85), con un 55,6% de varones.
En cuanto al estado civil, había 50% de solteros,
44,4% de casados y 5,6% de divorciados. El nivel educativo
correspondía a escuela primaria en el 25% de
los casos, escuela secundaria en el 36,1% y título universitario
en el 33,3%. El 5,6% aproximadamente no
habría recibido ninguna educación formal. Sólo un
13,9% tenía comorbilidad somática grave. Comparado
con las otras muestras, nuestros pacientes con TOC
eran significativamente más jóvenes que los pacientes
con TOC estadounidenses, la población normativa
española, los pacientes ambulatorios deprimidos y los
pacientes somáticos (hemodiálisis y con trasplante de
riñón). El porcentaje de mujeres en nuestra muestra
con TOC era significativamente mayor que en las
muestras de pacientes ambulatorios esquizofrénicos y
heroinómanos, y significativamente inferior que en la
de pacientes ambulatorios deprimidos (tabla I).
La puntuación total media de nuestros pacientes con
TOC en la Y-BOCS fue 23,66 (9,03), lo que es coincidente
con síntomas moderadamente graves. Las puntuaciones
subtotales medias fueron 12,11 (4,86) para
las obsesiones y 11,56 (5,85) para las compulsiones.
Casi dos tercios (61,1%) de los pacientes tienen puntuaciones
totales en la Y-BOCS que corresponden a
síntomas graves o sumamente graves. La edad media
en el comienzo de la enfermedad era 27,5 (11,4) años.
La puntuación media de la escala de depresión de
Hamilton era 14,72 (8,16) y un 44,8% obtuvo puntuaciones
≥ 18.
Calidad de vida y datos de discapacidad
Las puntuaciones medias obtenidas en el SF-36 se
muestran en la tabla II. Esta tabla muestra también las
normas españolas y las diferencias entre ambos grupos
expresadas en unidades de desviación típica (la puntuación
media para los pacientes con TOC menos la puntuación
media para la población normativa española,
dividido por la desviación típica de la puntuación de la
población normativa española). Las puntuaciones medias
de los pacientes con TOC en las escalas del SF-36 se
sitúan por debajo de las normas españolas. El área con el
nivel más bajo de calidad de vida relacionada con la
salud era la actividad social (dos unidades de desviación
típica por debajo de la población española) seguida por
limitaciones emocionales de rol y salud mental (1,71 y
1,36, respectivamente). Estas diferencias entre los
pacientes con TOC y la población española alcanzaron la
significación estadística en las escalas de salud general,
vitalidad, actividad social, limitaciones emocionales de
rol y salud mental (P = 0,0000). La medida de resumen
de salud física es similar a la de la población general,
mientras que la medida de resumen de salud mental cae
dos unidades de desviación típica por debajo de la media
en la población española general (tabla II).
Comparado con los pacientes con TOC estadounidenses
(tabla III), nuestros pacientes comunicaron niveles
significativamente más bajos de calidad de vida en las
áreas de salud general (69,4 frente a 51,1) y actividad
social (68,7 frente a 50). Los pacientes esquizofrénicos
tienen niveles significativamente peores de calidad de
vida en las áreas relacionadas con la salud física: actividad
física (73,4 frente a 82,3), limitaciones físicas de rol
(48,1 frente a 71,5) y salud general (42,3 frente a 51,1).
No se encontraron diferencias significativas entre estos
dos grupos en las escalas relacionadas con las medidas
Tabla II. Comparación entre las puntuaciones medias del SF-36 de los pacientes con TOC y las normas de la población española.
TOC Normas de la población Diferencia en unidades de
(N=36) española (N=9.151) desviación típica
Funcionamiento físico (FF) 82,36 (24,21) 84,70 -,09
Limitaciones físicas de rol (LFR) 71,52 (36,91) 83,20 -,33
Dolor corporal (DC) 72,80 (29,43) 79,00 -,22
Salud general (SG)a 51,11 (22,58) 68,30 -,77
Vitalidad (VT)a 45,27 (19,81) 66,90 -,97
Actividad social (AS)a 50,00 (31,48) 90,10 -2
Limitaciones emocionales de rol (LER)a 37,03 (41,99) 88,60 -1,71
Salud mental (SM)a 45,88 (21,77) 73,30 -1,36
Salud física 51,96 ,19
Salud mental 29,21 -2,07
Prueba de la t de Student: a: P < 0,0000.
440 J. Bobes, et al
globales de salud mental. Tanto los pacientes deprimidos
como los heroinómanos mostraron niveles significativamente
mejores de calidad de vida que los pacientes con
TOC en las escalas siguientes: actividad social, limitaciones
emocionales de rol y salud mental. Además, los
pacientes deprimidos tenían también mejores niveles de
calidad de vida en las escalas de dolor corporal y vitalidad
(tabla III).
Como se esperaba, los pacientes con hemodiálisis
comunicaron niveles significativamente peores de
calidad de vida en las escalas de actividad física (54,2
frente a 82,3) y salud general (35,1 frente a 51,1) y
mejores niveles en las de actividad social, limitaciones
emocionales de rol y salud mental que nuestros
pacientes con TOC (tabla III). Sin embargo, las puntuaciones
en las escalas de salud física para los
pacientes con trasplante de riñón fueron iguales o
mejores (salud general) que las de los pacientes con
TOC (tabla III).
La tabla IV refleja las estimaciones dadas por los profesionales
clínicos en la DAS-S. Las áreas consideradas
más afectadas eran la social y la ocupacional. Comparado
con las estimaciones de los pacientes esquizofrénicos,
los pacientes con TOC estaban significativamente más
incapacitados en estas dos áreas (3,21 frente a 2,61 y
3,18 frente a 2,64, respectivamente).
DISCUSIÓN
Nuestros resultados demuestran que los pacientes con
TOC, junto con los esquizofrénicos, tenían la calidad de
vida relacionada con la salud más baja a través de los
ocho grupos analizados, especialmente en las áreas de
salud mental, como ponen de manifiesto las puntuaciones
medias más bajas de las subescalas del SF-36. Las
áreas que mostraban la deficiencia mayor eran actividad
social, limitaciones emocionales de rol y salud mental,
de manera que nuestra primera hipótesis con respecto al
mayor deterioro de las áreas relacionadas con la medida
de resumen de la salud mental se confirmó. Koran y cols.
[15] comunicaron también más deficiencia en los dominios
de salud mental; encontraron que la vitalidad era el
área más afectada, seguida por las áreas de salud mental
y limitaciones emocionales de rol. El nivel más grande
de discapacidad en nuestros pacientes con TOC correspondía
a las áreas sociales y ocupacionales. Estos resultados
están de acuerdo con varios estudios [7, 10, 12,
17], que han comunicado que el mayor efecto del TOC
en la vida de los pacientes era la perturbación de su
carrera y sus relaciones con la familia y los amigos. Hasta
el 60-70% comunicó “mucha” o “muchísima” interferencia
con su vida escolar, laboral, social y familiar [10].
Stein y cols. [17] encontraron que las relaciones sociales
y familiares eran las áreas consideradas moderada o gravemente
disfuncionales para la mayoría de los pacientes
(60,5% y 59%, respectivamente). El 40% comunicó
interferencia grave o moderada con el trabajo y el 40%,
con el logro académico. En nuestro estudio, los profesionales
clínicos evaluaron la vida laboral y social como las
áreas con mayor discapacidad, seguido por la vida familiar.
El nivel medio de discapacidad en estas áreas (entre
el 50% y el 60%) está de acuerdo con los niveles comunicados
por Steketee [18] en su revisión.
La peor calidad de vida de los pacientes con TOC
comparado con la población general española no se pue-
Tabla III. Comparación entre las puntuaciones medias del SF-36 de los pacientes con TOC y otros pacientes psiquiátricos y somáticos.
FF LFR DC SG VT AS LER SM
TOC (N = 36) 82,36 71,52 72,80 51,11 45,27 50,00 37,03 45,88
TOC EE.UU. (N = 60) 88,80 77,50 79,40 69,40c 44,30 68,70b 52,80 51,70
Esquizofrénicos (N = 346) 73,4a 48,1b 71,6 42,3a 38,7 46,5 35,4 47,3
Deprimidos (N = 729) 85,46 74,58 81,16a 56,62 55,01a 78,76d 77,10d 68,79d
Heroinómanos (N = 49) 86,53 82,65 80,85 52,40 46,42 80,93d 68,44c 58,61d
Pacientes en hemodiálisis (N = 170) 54,20d 64,00 65,60 35,10c 51,60 80,90d 72,40d 67,70d
Receptores de trasplante de riñón (N = 210) 83,30 87,40a 80,20 65,30b 73,60d 93,50d 87,50d 79,60d
FF: Funcionamiento físico; LFR: Limitaciones físicas de rol; DC: Dolor corporal; SG: Salud general; VT: Vitalidad; AS: Actividad
social; LER: Limitaciones emocionales de rol; SM: Salud mental. Diferencias estadísticamente significativas (prueba de la t de
Student) comparado con las puntuaciones medias de pacientes con TOC: a: P < 0,05; b: P < 0,005; c: P < 0,0005; d: P < 0,0000.
Tabla IV. Puntuaciones en el Inventario Breve de Evaluación de
la Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud (WHO
DAS-S): pacientes con TOC frente a pacientes esquizofrénicos.
TOC Esquizofrénicos
(N=34) (N=365)
Cuidado personal 1,35 (1,35) 1,60
Ocupacióna 3,18 (3,34) 2,64
Familia y hogar 2,41 (2,12) 2,16
Contexto social más amplioa 3,21 (3,40) 2,61
Prueba de la t de Student: a: P < 0,05.
Calidad de vida y discapacidad en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo 441
de atribuir a diferencias en la edad o el género. Los jóvenes
y los varones, que en España comunican mejor calidad
de vida, tenían una representación mayor en el grupo
de pacientes con TOC.
Se encontró que la calidad de vida relacionada con la
salud era bastante similar en los pacientes con TOC y
los esquizofrénicos, como en el caso de Calvocoressi y
cols. [5]. Esto es particularmente pertinente, porque la
esquizofrenia se ha considerado tradicionalmente como
la enfermedad psiquiátrica más devastadora. Sin embargo,
nuestros resultados indican que, en las áreas relacionadas
con la medida global de salud mental, la calidad
de vida de los pacientes con TOC es exactamente tan
mala como la de los pacientes esquizofrénicos. La
ausencia de diferencias estadísticamente significativas
entre ambos grupos difícilmente se puede imputar a factores
clínicos o demográficos. Clínicamente, ambas
muestras eran similares, como ponen de manifiesto sus
puntuaciones en los instrumentos de gravedad. Demográficamente,
las edades medias eran idénticas, pero la
proporción más alta de varones en el grupo esquizofrénico
puede haber contribuido a las puntuaciones de calidad
de vida más elevadas de este grupo. Las diferencias
encontradas en las áreas relacionadas con salud física
global pueden ser sorprendentes hasta cierto punto.
Parecen indicar que la esquizofrenia afecta a la vida de
quienes la sufren de modo más amplio que el TOC.
Pero, en un examen más detenido en cuanto al significado
exacto de las áreas físicas, pensamos que puede
haber otras interpretaciones. Teniendo en cuenta el
hecho de que el área de limitaciones físicas de rol se
refiere a las limitaciones de rol debidas a problemas físicos,
podría ser que los pacientes esquizofrénicos no fueran
tan capaces de diferenciar si sus limitaciones de rol
se deben a problemas físicos o a problemas emocionales.
Otro factor que podría contribuir a esta diferencia es
la medicación. Cuando se administró el SF-36 en la
línea de base, todos los esquizofrénicos estaban con
medicación neuroléptica depot. Se sabe que este tipo de
medicación tiene efectos secundarios que podrían influir
en la deficiencia en las escalas físicas. Por último, las
estimaciones de discapacidad de los profesionales clínicos
apoyan nuestra hipótesis de que el TOC es tan
devastador como la esquizofrénica. Los profesionales
clínicos estimaron que la vida social y ocupacional de
los pacientes con TOC estaba significativamente más
afectada que la de los pacientes esquizofrénicos.
Los pacientes con TOC españoles comunicaron peores
niveles de calidad de vida relacionada con la salud que
los pacientes con TOC estadounidenses en las área de
salud general y actividad social. La actividad social era
el área a la que el TOC afectaba más en la muestra española,
mientras que en la estadounidense ocupa el cuarto
lugar. Esta diferencia se puede interpretar en el contexto
de las diferencias culturales entre ambas poblaciones, ya
que el componente social de la vida de un español tiende
a ser más importante para él.
Con respecto al resto de los trastornos psiquiátricos
incluidos en el análisis, no caben dudas. La calidad de vida
de los pacientes con TOC era peor que la de los pacientes
deprimidos o los heroinómanos. Sin embargo, Koran y
cols. [15] comunicaron mayor calidad de vida en todas las
áreas del SF-36, excepto en las limitaciones emocionales
de rol para los pacientes con TOC que para los deprimidos.
Sin embargo, es necesario señalar que estos autores utilizaron
la mediana y no las puntuaciones medias para comparar
la calidad de vida a través de los grupos.
Los pacientes con TOC mostraron niveles más bajos
de calidad de vida relacionada con la salud en las áreas
correspondientes al dominio de la salud mental y niveles
iguales o más altos en las áreas del dominio de la salud
física que los pacientes en hemodiálisis. Estos hallazgos
están de acuerdo con las diferencias esperadas en los
efectos del trastorno mental y físico sobre la calidad de
vida relacionada con la salud. El hecho de que los receptores
de trasplante de riñón comunicaran una calidad de
vida igual o mejor que los pacientes con TOC destaca el
éxito que el trasplante de riñón ha logrado, no sólo en el
campo clínico sino en la vida diaria de los pacientes [8].
Las limitaciones metodológicas hacen que sea necesario
ver nuestros resultados con precaución. En primer
lugar, está la naturaleza transversal de nuestro estudio.
En segundo lugar, es poco probable que los pacientes
ambulatorios de nuestra clínica privada sean una muestra
representativa de los pacientes con TOC en España. En
tercer lugar, el pequeño tamaño de la muestra limitó la
capacidad para controlar el género y los trastornos
comórbidos. Y, por último, hemos utilizado sólo un instrumento
genérico de calidad de vida relacionada con la
salud, sin una herramienta específica para los pacientes
psiquiátricos, ya que ese instrumento no existe. Sin
embargo, los resultados de este estudio están de acuerdo
con la experiencia clínica y con estudios similares llevados
a cabo en otros países.
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