La pareja del obsesivo.


El sujeto obsesivo, denominado en las últimas clasificaciones de alteraciones mentales “trastorno anancástico de la personalidad”, que se caracteriza por rasgos de sobra conocidos por todos: duda, orden, puntualidad, escrupulosidad, parsimonia, perfeccionismo, etc, a menundo solicita ayuda psicoterapéutica que los psiquiatras podemos facilitar. A lo largo de este proceso se movilizan múltiples elementos de su estructura psicológica que pueden interferir en su vida y en sus comportamientos. Pues bien, uno de ellos, que toma gran protagonismo a lo largo de la intervención psicológica, es el tipo particular de pareja que forman. Precisamente por eso, en esta comunicación nuestra pretensión va a consistir en el estudio del tipo de pareja que establece el obsesivo, donde tendremos en cuenta desde la elección de objeto, pasando por la consolidación de la relación afectiva y llegando, finalmente, a la crisis que puede provocar niveles elevados de ansiedad y terminar con el distanciamiento o la ruptura. Se añade que muchos de estos pacientes nos consultaron en cualquiera de estas etapas debido a los síntomas que sufrieron. Para el abordaje propuesto, utilizaremos el concepto de “colusión” formulado por Willi, que nos aporta una idea bastante aproximada de la conjunción entre dos personas (en este caso el obsesivo y su pareja) y la correspondiente interacción de mecanismos psicológicos. A todo psiquiatra le conviene conocerlos, para saber cómo intervenir y cómo orientar a sus pacientes obsesivos.